Ha
pasado bastante tiempo desde que realice la restauración del Porsche Carrera y
desde entonces no he presentado nada más. Para mi pintar coches es un
pasatiempo más. Compro los coches en blanco, como otros muchos en el club,
porque resultan más económicos y supongo que ya sabréis lo que pasa. Solo uno o
dos coches de cada categoría funcionan bien en vuestra pista, al final todos
corremos con el mismo y por coste todos lo tenemos en blanco. Me da bastante
coraje. Así fue como empecé a pintarlos.
La
técnica utilizada es prácticamente la misma, salvando que en estos casos parto
de un vehículo en blanco y que no necesitan ninguna restauración. Sigo
utilizando pintura Tamiya y como disolvente limpia cristales de coche, más que
nada por la propiedad jabonosa del mismo. Suelo añadirle entre un 30% y 40% de
alcohol isopropílico (de venta en farmacias) para facilitar el secado. Lo
realmente complicado es la proporción de pintura y disolvente. Es una cuestión
de sentimiento, no debe ser ni demasiado liquida (no cubre y forma róales sobre
la carrocería) ni demasiado espesa (satura el aerógrafo y escupe pegotones de
pintura).
RENAULT CLIO DE NSR
El Clio es el típico caso de buen turismo y mira que lo hemos
intentado con otros como el Megane de Ninco o el 406 de Spirit. Es el rey en
nuestra pista, mucho más desde que sacaron el chasis duro, la suspensión dura
y, como no, el interior de lexan.
El primero que pinte fue este CLIO REPSOL




Un
regalo de reyes de Marisol, mi mujer, que luego perdería junto con la maleta
que contenía todo el material de slot, una mala tarde la tiene cualquiera. La
decoración resulta sencilla pero muy llamativa en pista, para mi es lo más
importante. Un coche que no se ve bien en pista resulta más difícil de llevar. Como
detalle destacar los pilotos traseros pintados en rojo por el interior.
Mes y medio después, compensando la perdida del anterior, mi
mujer me regalo este fantástico CLIO
GULF.




A
la vista de lo poco que me duró el Clio Repsol, mi mujer decidió regalarme
otro. Un poco más elaborado que el anterior y singular por el patrocinio. Para
mi gusto no resulta tan llamativo en pista como el anterior. Quizás por el
blanco perla. A estas alturas aun tenía problemas con la proporción de
disolvente en la pintura y no hablemos del barniz. En este caso los pilotos traseros los mantuve en su color
original, ahumado, y la pintura esta sobre la carrocería.
El CLIO MOVISTAR fue
un detalle para mi amigo Manolo García Soria. Es un enorme aficionado,
magnifico piloto, mecánico sobresaliente y principal culpable de que este tan
enganchado.

Reconozco
que me sentía un poco… agobiado. Quería un coche fantástico y quedo bastante
lejos de mis expectativas. Ahora cuando lo veo creo que no quedo tan mal.
Hice
un gran esfuerzo por poner tantas calcas como fuera posibles, al estilo de un
coche de rally. Más de una treintena, y aun así parecen pocas.



Manuel Ángel García-Malea Pedrajas
Octubre de 2009.